En cualquier momento, no sé de qué forma, pero ando como un volcán en los momentos previos a la erupción: algo se remueve dentro de mí: hay una presión contenida de muchas cosas, que pugnan por salir, y aún no sé en qué orden ni que a velocidad verán el exterior.
¡Danger!, no se acerque demasiado, o puede quemarse, si no estás seguro de querer quedarte a ver el resultado, mejor huye ahora, para después ya es tarde y no sirven lamentaciones.
Quien juega con fuego, ya sabes lo que dicen, y yo últimamente soy como la bombera pirómana, así que no creas voy de farol...si no quieres nada, ni preguntes porque la respuesta te va a dejar ojiplatico, jajaja, (ojos como platos, según mi amiga chilena), y si no estás a la altura y no respondes a las expectativas vas a quedar muy mal chaval.
lunes, 25 de enero de 2016
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