No te voy a ver más, mamita querida. Esta batalla pudo contigo, aunque tardó más de lo que esperaba, gracias a tu fuerza y a tu coraje.
Te voy a llevar siempre conmigo allá donde esté y aunque hoy ha muerto y vuelto a nacer en mi alguien distinto a quien fuí hasta ayer mismo, parte de tí estará en esta nueva persona que voy a ser a partir de ahora...no sé si mejor o peor de la que era, pero distinta y algo más vacia, sin duda, aunque llena de todo lo bueno que dejaste de tí en mi persona, con todos los valores que me distes.
Te quiero, siempre te quise, aunque no sé si de verdad creiste y supiste cuanta falta me hacías, aun cuando no estaba a tu lado y quería cortar a toda costa ese cordón invisible que tú siempre tejías una y otra vez para tenerme siempre cerca. Has sido más que mi madre, si es que hay algo mayor aún. Fuiste amiga, hermana y compañera de la vida: la mejor, la más generosa y desinteresada de todas. La que sufría con mi dolor y era feliz con mi alegría. Eres y serás el único ser humano del que puedo confiar plenamente al cien por cien, sin ver defraudada esa confianza. En nadie confié nunca más de su amor sincero y verdadero...de nadie. Tu me diste la vida, con mucho dolor y mucho esfuerzo, pero voluntariamente, y decidida a ser una de las cosas más importantes por las que tu vida merecía ser vivida...no fué un camino de rosas tu existencia, mas viste cumplidos muchos de tus deseos, de tus sencillos deseos.
Te amo madre. Descansa en paz y no me abandones nunca. Te quiero.
martes, 25 de noviembre de 2008
domingo, 9 de noviembre de 2008
El alma
Realmente, tenía abandonado éste Blog... en fin: Hoy me apetece plasmar un pensamiento que no es la primera vez que tengo frente a alguien que espera llegue el momento de su muerte.
El Alma, ese concepto espiritual e intangible, que viene a ser la "esencia" de cada cosa, de cada Ser, parece invisible y escondido tras la apariencia del cuerpo que cada cual posee. Vemos los signos externos de alguien y nos hace pararnos y detenernos en su estudio, o por el contrario mirar hacia otro lado, sin darnos cuenta que esa vida que emana del interior es todo, y sin eso, cualquier cuerpo por bello y espectacular que sea, pasa a ser un simple envoltorio más o menos cuidado, pero que no hace sino ocultar la verdadera esencia de las personas.
Cuando la esencia está muriendo, cuando se ha desvirtuado totalmente y no queda apenas nada de lo que fué, el cuerpo casi inerte y sin respuestas sólo es un recuerdo vivo de alguien que se va poco a poco, aunque en la mayoría de casos, hace tiempo ya no está, pues no responde apenas a ningún estímulo, ni oye, ni habla, ni transmite lo que debería corresponder a un determinado estímulo. No rie con risas ni llora con silencios. Sus respuestas son contradictorias y no se corresponden con lo que deberian en cada situación. Cuando la vida se escapa de tu cuerpo, y te abandonas porque ya no puedes continuar como siempre, eres solamente un espejismo de quien fuiste. Un recuerdo vivo, al que ya no puedes aferrarte como siempre, y del que dudas si es consciente de tu presencia. Todo aquí son simples conjeturas, y uno no sabe si esos ojos que te miran ven, o simplemente siguen abiertos y parpadean como una acción mecánica sin más.
El Alma, ese concepto espiritual e intangible, que viene a ser la "esencia" de cada cosa, de cada Ser, parece invisible y escondido tras la apariencia del cuerpo que cada cual posee. Vemos los signos externos de alguien y nos hace pararnos y detenernos en su estudio, o por el contrario mirar hacia otro lado, sin darnos cuenta que esa vida que emana del interior es todo, y sin eso, cualquier cuerpo por bello y espectacular que sea, pasa a ser un simple envoltorio más o menos cuidado, pero que no hace sino ocultar la verdadera esencia de las personas.
Cuando la esencia está muriendo, cuando se ha desvirtuado totalmente y no queda apenas nada de lo que fué, el cuerpo casi inerte y sin respuestas sólo es un recuerdo vivo de alguien que se va poco a poco, aunque en la mayoría de casos, hace tiempo ya no está, pues no responde apenas a ningún estímulo, ni oye, ni habla, ni transmite lo que debería corresponder a un determinado estímulo. No rie con risas ni llora con silencios. Sus respuestas son contradictorias y no se corresponden con lo que deberian en cada situación. Cuando la vida se escapa de tu cuerpo, y te abandonas porque ya no puedes continuar como siempre, eres solamente un espejismo de quien fuiste. Un recuerdo vivo, al que ya no puedes aferrarte como siempre, y del que dudas si es consciente de tu presencia. Todo aquí son simples conjeturas, y uno no sabe si esos ojos que te miran ven, o simplemente siguen abiertos y parpadean como una acción mecánica sin más.
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