jueves, 20 de marzo de 2014

La estupidez en racha y va a más.

Pues parece que últimamente no doy para más...si naciste "pa" martillo, del cielo te caen los  clavos, como la canción de Pedro Navaja, escrita por Rubén Blades.

En honor a la verdad, alguna amiga si que me ha reconocido alguna cosa que hice últimamente y  escuchando mis consejos, hasta le ha reconfortado y ayudado a tomar una decisión importante en su vida actual, que no se atrevía a tomar, pero cuando te encuentras con un sordo de esos que no quieren oir... la cosa se complica, y si encima has de ir con pies de plomo midiendo cada palabra, pues claro: al final o tus palabras no tienen la fuerza que quieres, o el "sordo", no las aprecia y una crítica a ellas, es un mazazo para tu ego y tu sensibilidad, pues pones todo, aún en detrimento de tus propias emociones y pesares, por animar y ayudar a alguien que lo está pasando mal anímicamente y laboralmente sobre todo, (amén de tener un cuadro familiar deprimente y poco comunicativo), para que no sirva absolutamente de nada y como pago recibas una patada en forma de frase que consideras poco afortunada de su parte.

En fin...no podemos agradar a todos, ni siquiera a unos pocos que nos importan verdaderamente, siempre habrá algún choque o conflicto de intereses, y como leí por alguna parte: "el querer contentar a todos, es la mejor forma de equivocarte", o como acabo de leer por "San Google", a colación de esto mismo, buscando la frase exacta:


"No conozco la clave del éxito, pero se que la clave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo".